La colección otoño - invierno 2010 de la diseñadora de alta costura, se genera a partir de la unión de las estructuras geométricas con las formas sinuosas de la naturaleza. Es el resultado de la oposición entre la fuerza y la suavidad, entre lo rígido y la fluidez, la simetría y las curvas voluptuosas e impredecibles. De ahí emerge una colección inspirada en una mujer que se atreve a transitar por un mundo lleno de contrastes, combinando la sofisticación con el romanticismo. Utiliza una paleta de colores va del blanco al negro pasando por los tonos humo, en géneros de fibra natural como la organza, el terciopelo y la tafeta de seda. Una colección dirigida a la mujer elegante.